PREGUNTA.- Tengo inquietud por dos posibles casos de exposición, cuya gravedad no sé valorar. Uno de ellos es el de la realización de un piercing. Me lo hice en enero, en una tienda especializada. Las agujas eran de un solo uso. La persona que me hizo el agujero utilizó guantes y los demás materiales no desechables iban en sus bolsas de esterilización. ¿Debería ser suficiente garantía?
Y la segunda situación, mucho más reciente, es que una amiga africana me relataba que conocía a mucha gente que tiene sida. Ella no sabe si lo padece, ya que se hizo pruebas hace mucho y le dio negativo, pero me relató hábitos familiares sexuales que me parecieron muy arriesgados. Me habló habiéndose pasado el hilo dental hacía muy poco tiempo y con sangre entre sus dientes. No creía que esto fuese arriesgado hasta que he leído que si la sangre salpica a la mucosa ocular hay riesgo.
También me preocupaba que la herida de mi piercing (aún no cerrada del todo a pesar de haber transcurrido cuatro meses) pudiera verse salpicada por la sangre de su boca. Yo no noté que me llegara, ni nada parecido, pero me pregunto si, dada esa posibilidad, la carga viral y el riesgo de la situación son considerables.
RESPUESTA.- Cuando una persona es VIH negativo no puede contagiar a nadie de una enfermedad que no padece. Si realmente el establecimiento donde se puso el pendiente cumplía los criterios de sanidad no hay riesgo de contagio.
RAQUEL BARBA
Especialista en Medicina Interna
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