PREGUNTA.- El pasado día 8 de mayo intervinieron quirúrgicamente a mi madre de 57 años de un supuesto cáncer de endometrio. En el mes de febrero, tras visitar a su ginecólogo por sangrados, le recomendó dirigirse al hospital, pues en una de las ecografías se detectó una manchita en el endometrio. En el hospital los resultados de la citología dieron negativos y en las ecografías solo se detectó la manchita en el endometrio. Se decide realizar una histeroscopia, donde se detecta la posible malignidad del tumor y se la cita para operar un mes después. El resto de pruebas preoperatorias daban una salud excelente: analítica, electrocardiograma...
En la operación (tres meses después de acudir al hospital por los sangrados), los cirujanos descubrieron un adenocarcinoma en uno de los ovarios de 6 cm pegado a los vasos pélvicos, así como el ya previsto adenocarcinoma en el endometrio. Según nos informan, el adenocarcinoma de endometrio pudieron eliminarlo sin problemas, y el útero estaba perfecto, no parecía dañado.
Sin embargo, el del ovario se encontraba muy pegadito a los tejidos y el informe médico señala que 'quedan restos tumorales', aunque la médica nos dijo que limpiaron todo lo que se veía. Retiraron útero y ovarios. Han enviado todas las muestras a analizar a un laboratorio de anatomía patológica a Madrid y no contamos aún con los resultados.
Nos han vuelto a citar para darnos los resultados y nos remitirán al IVO, Valencia. Quería saber si considera que llegaremos a tiempo de empezar un tratamiento efectivo, si considera que el IVO es un buen centro para estos casos, o si existe cualquier otra opción que considere más acertada.
¿Qué podemos hacer como familiares que nos vemos totalmente desbordados ante un caso así.
RESPUESTA.- El IVO es uno de los mejores centros de oncología de España y casi el único ejemplo de centro monográfico en el que todo el hospital está consagrado al diagnóstico y tratamiento del cáncer. Pueden ponerse ustedes en sus manos con toda confianza y ya verán como quedan muy contentos con su atención.
En primer lugar, habrá que esperar a los resultados del IVO para cerciorarse de que se trataba de dos tumores distintos, y no uno reflejo del otro. En todo caso, no es una situación rara; los cánceres de endometrio (el revestimiento interno del útero) y del ovario se asocian con alguna frecuencia, y nos sucede a veces que encontramos casualmente uno de ellos, mientras investigábamos el otro.
La situación de su madre no es urgente en este momento. Lo importante era la cirugía. Ahora se trata de ver si es o no conveniente algún tratamiento, como quimioterapia o radioterapia, para tratar de disminuir las probabilidades de una recaída a lo largo de los próximos años. Por lo general, esa clase de terapias suele iniciarse uno o dos meses después de la cirugía.
Ricardo Cubedo
Especialista en Oncología de la Clínica Universitaria Puerta de Hierro de Madrid
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